El mundo de la ciencia avanza de una forma increíble, casi milagrosa. La tecnología permite a quienes sufren de calvicie tratamientos alternativos para frenar la pérdida de pelo. Uno de los métodos clínicos más recientes y revolucionarios es la bioestimulación capilar activa o técnica PRP (Plasma Rico en Plaquetas). Quizás sea de los tratamientos capilares más sencillos e indoloros que existen, de forma que cada vez más está ganando terreno como solución a la alopecia.

¿Qué es la técnica PRP?

Sabemos que con la edad se va perdiendo la irrigación sanguínea. Esto provoca la reducción de nutrientes y oxigenación y, en consecuencia, que el cabello se debilite y termine por caerse. La bioestimulación capilar consigue activar de nuevo este proceso revitalizante, pues no sólo detiene la caída sino estimula además el crecimiento de pelo nuevo.

 Este excelente resultado se debe a que la técnica PRP produce nuevos vasos sanguíneos, así como el colágeno, el cual es indispensable para la regeneración capilar. Al mismo tiempo este tratamiento repara los tejidos del cuero cabelludo que han sufrido daños.

Las ricas funcionalidades de esta técnica médica fueron descubiertas en los años 80, empleándose como método antiedad y para reparar las marcas de acné y estrías. Su uso como tratamiento capilar es reciente, ya que se ha comprobado que tiene los mismos resultados para potenciar la regeneración de los tejidos y el crecimiento de nuevos cabellos.

¿Cuál es su función?

El procedimiento de la bioestimulación capilar activa es tan simple como la inyección de sangre del propio paciente. La clínica capilar se encarga de obtener plasma rico en factores de crecimiento, esas células de la sangre con una concentración de plaquetas muy superior a lo habitual y que permiten la coagulación, la cicatrización y la regeneración celular.

La bioestimulación capilar activa ha demostrado que este “principio activo” extraído del propio paciente es capaz de actuar directamente sobre el folículo piloso, donde se inyecta, provocando su vascularización y aumento del tamaño. Por eso está recomendado en aquellas personas que sufren de alopecia leve o moderada, es decir, que aún mantengan la raíz pese a que su crecimiento sea débil.

Fases del tratamiento.

El proceso de la técnica PRP es fundamental para un resultado efectivo. En primer lugar el centro capilar extrae la sangre al paciente, habitualmente del antebrazo. Es un procedimiento similar al de cuando nos extraemos sangre para un análisis clínico común, y no dura más de 10 minutos. Posteriormente se procede al centrifugado de esa muestra, a 2800 – 3100 revoluciones por minuto, con el fin de obtener el plasma rico en factores de crecimiento.

plasma rico en plaquetas

La tercera y última fase de la bioestimulación capilar activa consiste en la inyección a nivel intradérmico del plasma enriquecido. La zona a tratar en el cuero cabelludo, así como la profundidad, va a depender del caso del paciente así como de los resultados que quiera conseguir. De cualquier manera, la técnica PRP cuenta con la gran ventaja de que no conlleva el riesgo de rechazo al ser sangre del propio paciente.

Potencia tus resultados.

Aunque la bioestimulación capilar activa tenga un gran efecto, siempre es recomendable repetir la terapia con una frecuencia que estime el médico. Además, sugerimos también que se complemente con otros tratamientos contra la calvicie como la mesoterapia. Si apuestas por un tratamiento definitivo, decídete por el injerto capilar. En cualquier caso, te animamos a que te pases por la Clínica del Instituto Vila-Rovira en Madrid para concretar cómo podemos adaptar el procedimiento a tus necesidades. Pide cita online en Instituto Vila-Rovira o llámanos al 932 417 888.