El problema de calvicie viene marcado mayoritariamente por un tipo de alopecia androgénica, que es aquella heredada de nuestros parientes (en especial de la rama paterna). La caída de cabello incide sobre todo en los hombres, ya que afecta a la mitad de ellos una vez alcanzados los 50 años de edad. Para dar una medida a las distintas tipologías nació la Escala Hamilton-Norwood de alopecia androgénica masculina. En este artículo indicamos para qué sirve y su utilidad.

Por qué surge la Escala NW.

James Hamilton elaboró en 1951 una clasificación en la evolución de calvicie masculina afectada por el código genético. De ella resultó la diferenciación de ocho niveles y tres subgrupos que reflejan el desarrollo de la alopecia desde sus primeros síntomas hasta la pérdida de pelo extrema. El doctor Hamilton pudo así extraer conclusiones importantes para explicar los factores y el comportamiento de los tipos de alopecia.

Posteriormente, en 1975, O’Tar Norwood tomó el trabajo de su predecesor como base para ampliar el estudio de la alopecia androgénica masculina. Esto fue debido cada vez crecía el número de demandantes en injerto capilar y necesitaba una clasificación de estadios mucho más concreta. El doctor Norwood eliminó el tipo III y IV de Hamilton, destacó la caída en el “puente” capilar de la parte central y lado frontoparietal del cuero cabelludo entre los tipos IV y VI, y reordenó la lista en siete categorías y varios subgrupos, alcanzando doce etapas distintas.

De esta forma llega a nuestros días la Escala Hamilton-Norwood (abreviada como Escala NW), cuyo fin es la de medir el grado de alopecia androgénica en los hombres. Es, por tanto, una referencia científica para los doctores en clínicas capilares para poder ofrecer al paciente en trasplante de pelo un diagnóstico más seguro. Los expertos cirujanos de la Clínica Vila-Rovira están cualificados para interpretar la Escala Hamilton-Norwood y emplearla en la prevención contra la calvicie y en tratamientos capilares.

Estadios de la alopecia androgénica masculina.

Así las cosas, la Escala Hamilton-Norwood distingue siete niveles diferenciados, sirviéndose de ellos  los profesionales pueden diagnosticar específicamente el tipo de alopecio y grado de la misma, así como predecir la evolución y desarrollo de la calvicie masculina y del ciclo del cabello en sus pacientes.

Así las escala queda como sigue:

Grado I

Inicio del retroceso capilar en la parte frontal, aunque aún inapreciable para el ojo humano.

Grado II

Ya puede notarse la aparición de las conocidas entradas capilares. Este estadio puede prolongarse durante muchos años, incluso hasta los 40.

Grado III

Nos referimos a un punto de no retorno en la alopecia androgénica masculina. Y es que se genera la pérdida de pelo en la coronilla, que se irá ampliando si no se toman precauciones. Lo más adecuado es ponerse en manos de profesionales y plantear un tratamiento capilar específico.

Grado IV

La zona de la coronilla pierde una densidad importante, así como en la parte frontal y lateral. Se considera que en este punto da comienzo la alopecia crónica.

Grado V

La banda capilar que separaba la coronilla de las entradas se va estrechando, ya que la caída de cabello aumenta. Es tal la pérdida que el uso de productos farmacológicos en esta zona ya no tendrá efecto y habrá que acudir al microinjerto de pelo.

Grado VI

Ya no existe dicha banda entre coronilla y entradas en la zona superior de la cabeza, entrando ya en un tipo de calvicie severa. La alopecia androgénica masculina comienza a extenderse hacia los laterales y la nuca.

Grado VII

Es el nivel de calvicie más crónico, existiendo solamente un cordón capilar que va desde las orejas hasta la nuca. Se trata de una alopecia prácticamente generalizada.