El verano es una estación deseada para muchos. Podemos tumbarnos el sol mientras sentimos la calidez de sus rayos en nuestra piel. Además de esa sensación, tomar el sol en verano es positivo para nuestra estética al broncearnos, así como para nuestra salud al activar la circulación de los microvasos. Sin embargo, hay un elemento en nuestro cuerpo que suele ser el gran olvidado, y es el cabello. Los efectos veraniegos pueden afectarlo hasta el extremo de sufrir alopecia. Para evitarlo, es necesario mantener ciertas precauciones y tomar vitaminas para el pelo.

Nadie pone en duda el poder de los rayos solares en nuestra imagen y en nuestro cuerpo. La palidez en el mundo occidental hoy no está bien vista, aunque en tiempos pasados sí lo estuvo, mientras que lucir el moreno hoy es sinónimo de atractivo, fuerza y vitalidad. Sin darnos cuenta, además, el sol aporta la vitamina D necesaria para fijar el calcio en el organismo. Pero tomar el sol en exceso trae secuelas nefastas. Muchos somos conscientes de esta situación y por ello usamos protectores solares para el cuerpo y la cara. Pero, insisto ¿qué hay del pelo en verano?

Malos efectos para el cabello.

Tomar el sol de forma abusiva genera consecuencias negativas en el pelo: sequedad, puntas abiertas, decoloraciones, asperezas, pérdida de brillo… El cabello pierde nutrientes porque suele estar sometido a una fuerte deshidratación, alterando las proteínas, los lípidos y los aminoácidos contenidos dentro de él. La cutícula capilar se descama y su melanina natural que lo protege termina por oxidarse. Por lo tanto, el cabello se vuelve quebradizo y poroso a menos que lo cuidemos y tomemos vitaminas para el pelo. Además, afectan el pH y aumenta el riesgo de caspa.

Pero el sol no es el único enemigo del pelo en verano. Durante esta época solemos pasar más tiempo cerca del agua. Nos acercamos a la costa para darnos un chapuzón y refrescar nuestro cuerpo contra el calor. Sin embargo, el contacto del salitre con el pelo también tiene sus efectos. El agua de mar tan san en general para nuestra salud y para la piel, absorbe la humedad contenida en el cabello, resecándolo. El viento, un agente muy presente en los lugares costeros, también acelera el proceso de envejecimiento capilar porque desgasta su brillo. Además, contribuye a su sequedad porque deposita polvo en el, volviéndolo opaco, sucio con aspecto áspero.

Las piscinas por otro lado, son otras grandes aliadas para refrescarse en verano. No debemos olvidar que el agua de las piscinas contiene cloro en altas dosis o sal en sustitución. Pero este agente-el cloro-, es un claro destructor de nuestro pelo en verano, especialmente si no echamos mano de las vitaminas para el pelo para poder evitarlo.

El color capilar es el más resentido por el cloro ya que deja reflejos verdosos por culpa de sus partículas azules, especialmente en los cabellos claros y teñidos. Esto mismo ocurre si lavamos nuestro pelo con agua que sale de tuberías fabricadas en cobre. Asimismo, como ocurre con la exposición de los rayos ultravioletas durante un tiempo prolongado, el cloro también elimina la cantidad de sebo, que es ese aceite natural que protege la fibra capilar.

Cuidados para el pelo en verano.

Para evitar cualquiera de estos castigos capilares, existen recomendaciones eficaces para cuidar el pelo en verano que podemos seguir si queremos que nuestro cabello luzca radiante y lleno de vida. Es esencial hidratarlo desde dentro, tomando al menos dos litros de agua al día. Si nos metemos en la piscina o en el mar sería ideal aclararlo con agua neutra para retirar los restos de cloro o sal, sobre todo si lo hacemos con agua fría para cerrar los poros y fijar bien los folículos pilosos.

Debemos confiar, más que en secadores y planchas para el pelo, en secarnos al aire libre. Para resguardar el cabello en verano de los rayos solares, los gorros y sombreros son grandes alternativas. De esta forma nuestro cabello no se agrieta. Está indicado especialmente en niños y personas que sufren de calvicie crónica, ya que el contacto prolongado del sol daña el cuero cabelludo y es perjudicial.

cuidado del cabello en verano

Qué hay vitaminas para el pelo?

Además de todas estas indicaciones para mantener el pelo en verano sin riesgos, es conveniente tomar vitaminas para el pelo. Una fuente natural son los alimentos equilibrados tales como frutas, verduras, carnes y pescado. Estos generan nutrientes esenciales al cabello desde dentro. Pero también podemos aportar vitaminas para el pelo desde fuera a base de lociones y aceites y que actúan como una barrera protectora contra los malos efectos del verano.

Antes de salir de casa podemos aplicarnos protectores solares capilares, con filtros UVA y UVB, al menos media hora antes. Sería recomendable también su uso cada dos horas o inmediatamente después de cada uno de estos baños, sea en la piscina o en el mar, para no perder su eficacia. Por otro lado existen tratamientos capilares after sun, de aplicación en casa cuando regresamos del exterior. Entre ellos se encuentran los champús, los acondicionadores o las mascarillas, que aportan vitaminas para el pelo como la B5, aminoácidos o ceramidas.

Por el contrario, siempre podemos aportar vitaminas para el pelo en nuestra propia casa con aceites esenciales tales como joroba, coco, oliva, argán o sésamo. El aloe vera y la manteca de karité son otros elementos naturales protectores para el pelo en verano.

¿No se arregla tu pelo?

Si a pesar de seguir todas estas recomendaciones para el cabello en verano notas que su estado no mejora, visítanos. En el Instituto Vila-Rovira disponemos de los mejores especialistas para recuperar tu pelo a través de tratamientos capilares como Regenera Activa o la técnica FUE en injerto de pelo. Pide tu cita online en Instituto del Pelo o llámanos al 932 417 888 para concretar tu primera visita gratuita.