Inicio-Medicina estética-Así puedes remarcar los pómulos

Junto con el mentón, los pómulos conforman el marco del rostro y son responsables de un óvalo facial proporcionado y armónico. Pero con el tiempo, pierden su volumen natural.

Te contamos todas las soluciones para remarcar los pómulos, recuperar ese volumen perdido y acabar con el efecto de rostro descolgado y avejentado.

relleno de pómulos

Qué se consigue al remarcar los pómulos

Tendemos a pensar que una boca rellena y una mirada de aspecto juvenil lo son todo. Pero no es así. Aunque la naturaleza te haya dotado de unas preciosas facciones, todo puede irse al traste si en el rostro no hay armonía. Es una cuestión de proporciones y de lo que conocemos como el “triángulo de la belleza”. Hablamos del “marco” facial, que conforman pómulos y el mentón y que son los que otorgan proporción, equilibrio y simetría al rostro.

El triángulo de la belleza (también llamado triángulo de la juventud) va cambiando con el paso de los años. En la juventud tiene forma de un triángulo equilátero invertido, uniendo el punto más alto de cada pómulo con la barbilla. A medida que envejecemos, el triángulo se da la vuelta, de modo que el vértice queda en la nariz y la base en la barbilla.

¿Por qué sucede? El envejecimiento del rostro no solo está determinado por nuestra edad biológica (que evidentemente también). Hay que sumarle toda una larga lista de factores externos relacionados con nuestro estilo de vida. Hablamos de dieta, ejercicio físico, tabaquismo, alcohol, exposición solar o a la polución ambiental. Todo ello se manifiesta en forma de arrugas, manchas, flacidez facial y aspecto de rostro descolgado. Al recuperar el volumen facial y remarcar los pómulos, conseguimos revertir ese efecto.

Soluciones para remarcar los pómulos

remarcar los pómulos

Para remarcar los pómulos existen tratamientos de medicina estética facial, con rellenos dérmicos que ofrecen resultados espectaculares. Este tipo de rellenos tienen la capacidad de estimular el colágeno propio, una proteína responsable de una piel firme y tensa. 

Relleno con ácido hialurónico

La estrella de los rellenos faciales para recuperar el volumen y remarcar los pómulos es el ácido hialurónico, aunque no es el único (también se trabaja con otros como hidroxipatita cálcica, ácido poliláctico, policaprolactona).

El ácido hialurónico es una sustancia que el organismo humano produce de manera natural y está presente fundamentalmente en la piel. Tiene la función de estimular la síntesis de colágeno, retener agua y, de ese modo, facilita la hidratación, y el volumen facial.

Con el paso de los años y a partir de cierta edad (los 35 aproximadamente), el rostro va perdiendo grasa y los tejidos, faltos de colágeno, comienzan a descolgarse porque tiene menos sustento. El ácido hialurónico producido de modo natural por el organismo se degrada y el cuerpo tiene menos capacidad de renovarlo. El óvalo facial, ese triángulo de la belleza del que hablábamos, pierde su forma.

Los tratamientos con ácido hialurónico tratan, sencillamente, de reponer esta sustancia en la piel. Generalmente se infiltran dos viales, con los que se consigue aumentar y de este modo remarcar los pómulos, recuperando el óvalo facial, con un contorno definido.

Es un tratamiento médico ambulatorio que se practica sin anestesia (aunque a veces se puede aplicar una crema anestésica o frío local, si el paciente lo demanda). Los resultados son inmediatos, pero se aprecian al máximo a los cuatro meses. Eso sí, tienen una duración limitada y, pasado un tiempo (entre 6 y 12 meses) hay que repetir la sesión.

Lipofilling facial

Otra solución del relleno para recuperar el volumen facial y remarcar los pómulos es el llamado lipofilling o lipotransferencia. Se trata de una técnica que consiste en utilizar grasa autóloga (del propio paciente) para introducirla en las zonas en las que queremos recuperar volumen. Pueden ser pómulos, como en este caso, pero también en el surco nasogeniano, en los labios o en las ojeras.

La grasa se obtiene del propio paciente mediante una liposucción a través de una o varias pequeñas incisiones de unos 3 mm. Suele obtenerse de zonas donantes como las piernas, las caderas o el abdomen. Ese material se centrifuga para obtener la grasa y desechar los fluidos. Una vez tratada de ese modo, la grasa se infiltra en las zonas que se desean mejorar. 

Al tratarse de grasa del propio paciente no hay ningún riesgo de rechazo. El resultado es excelente para remarcar pómulos y recuperar la armonía facial y un rostro juvenil, de aspecto totalmente natural.

Si quieres informarte sobre estos tratamientos para remarcar los pómulos, no dudes en pedir cita sin compromiso.