Mamoplastia de elevación – Mastopexia

El pecho, símbolo de belleza femenina

Aumento de mamas con protesis

El pecho femenino es, sin duda, uno de los elementos más importantes de la belleza femenina.

El exceso de volumen, el efecto de la gravedad y las variaciones de volumen en las mamas especialmente por los embarazos, hace que la piel y los ligamentos de sujeción de la mama cedan.

Un pecho caído puede resultar antiestético.

Casos reales de Mastopexia

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Elevación de pecho

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Información sobre Elevación de pecho

Debido a causas muy diversas (la genética propia, los cambios de peso, las variaciones de volumen en la mama, el embarazo y la lactancia, la falta de elasticidad en la piel o el paso de los años, sin más) muchas mujeres se encuentran con un pecho caído que les acompleja.

La Mastopexia es la cirugía para remodelar y levantar el contorno del pecho femenino que presenta ptosis (caída). Por decirlo así, es como un “lifting” del pecho para devolverlo a su posición anatómica adecuada.

Es una intervención en la que se remodela el tejido mamario, se elimina el exceso de piel y, generalmente, se reduce el tamaño de las areolas. En función de la paciente, la intervención se puede completar con un aumento mamario con prótesis.

La cirugía para elevar el pecho puede ayudarles a recuperar la confianza que han perdido. Una intervención en la que no se limita a corregir la posición del seno caído, sino que también se aborda la asimetría de ambas mamas, el volumen del pecho, el tamaño de la areola y la posición del pezón, para conseguir como resultado un escote terso, rejuvenecido y bonito, con un pecho en su posición adecuada y cuya forma resulta natural y estética.

Cirugía estética Mastopexia Dr. Vilarovira

Este tipo de cirugía aporta soluciones específicas para cada caso.

Procedimiento

Durante la mastopexia se trabaja sobre el tejido mamario, la piel y los ligamentos de sujeción de la mama, para conseguir que el volumen de la mama, su posición, el tamaño del pezón y el de la areola sean los adecuados en relación a la anatomía de la paciente.

Visitas previas a la cirugía de elevación de pecho

En las visitas iniciales con una paciente que tiene los senos caídos, escuchamos sus preocupaciones así como sus expectativas. También se valora el estado general de la paciente (hábitos personales, intervenciones anteriores, elasticidad de la piel, grado de caída de la mama…). A partir de ello, podemos establecer la manera de abordar la intervención.

Si además de caída hay una pérdida de volumen que se desea recuperar, se tratará sobre la necesidad de colocación de una prótesis mamaria.

La primera visita también es un buen momento para abordar el tema de las cicatrices, que variarán en función de la técnica empleada en la intervención, como se explica en el apartado de Procedimiento.

Mamoplastia de elevación Mastopexia
Mamoplastia de elevación Mastopexia

Procedimiento en el quirófano

En función de la situación previa y el objetivo deseado, la cirugía para elevar las mamas puede realizarse de formas diferentes:

Cuando el pecho está vacío y caído

En el caso de mujeres que solamente han perdido volumen en sus mamas, quizá por causa del embarazo y la lactancia, y esta pérdida de volumen es la causa de su ptosis (o caída), la solución podría alcanzarse con un aumento de pecho con prótesis. De esta manera, se corregirán las dos situaciones (el “vaciamiento” y la caída).

Cuando existe suficiente tejido mamario

Cuando los senos no están “vacíos” pero sí caídos, como por ejemplo en el caso de mujeres con mucho pecho, la operación se realiza remodelando el tejido mamario, que se coloca de nuevo en una posición anatómica correcta (pexia). En función de cada caso, el cirujano abordará la remodelación a través de la areola, con una pequeña incisión vertical (que comunica la areola con el el pliegue submamario) o con una incisión en forma de T invertida, quedando la cicatriz oculta en el surco submamario.

De forma generalizada, en esta operación también se realiza una resección de la piel sobrante de la mama y alrededor de la areola. La intervención puede completarse con la colocación de una prótesis, si es necesario.

En cualquier caso, la cirugía para corregir la caída del pecho debe realizarse bajo anestesia general y puede prolongarse de dos a cuatro horas.

Recuperación tras una mastopexia

Una vez finalizada la operación, el paciente será dado de alta al día siguiente por la mañana, con estancia de una noche en la clínica. Antes de dar el alta, se retiran los vendajes de quirófano y se coloca un sujetador, que la paciente deberá llevar puesto las 24 horas durante las siguientes 4 semanas.

Generalmente, a los tres o cuatro días puede iniciarse la actividad laboral, pero debe limitarse la actividad física durante unas semanas (cuatro o cinco, a lo sumo). En cualquier caso, el médico pautará los plazos de recuperación.

Los puntos de sutura se retiran a partir de los 7-10 días, y es el momento de iniciar el tratamiento estético de las cicatrices.

Los días siguientes a esta intervención, es normal sentir algunas molestias (sensación de hinchazón de las mamas y algo de dolor), pero pueden controlarse con medicación. A medida que se vaya reduciendo la inflamación, también irán remitiendo estas molestias.

Los resultados definitivos de esta intervención se valoran a partir de los seis meses, un periodo durante el cual las cicatrices van mejorando de forma paulatina y durante el cual el pecho se asienta de forma definitiva

Mamoplastia de elevación Mastopexia

Preguntas Frecuentes

Haciendo honor a nuestra especialidad (Cirugía estética), siempre trataremos de que las incisiones sean las menores posibles, para que así el resultado sea lo más imperceptible posible. Pero hay que tener en cuenta que mientras mayor sea la caída de los pechos, mayor será la incisión que deberemos practicar.

Si la intervención se aborda desde la areola, la cicatriz quedará muy disimulada gracias a la rugosidad propia del tejido y el cambio de color.

La incisión vertical es la más visible, aunque siempre se trabaja con técnicas para tratar de minimizar las cicatrices. En el caso de la T invertida, la incisión horizontal queda oculta bajo el pliegue submamario.

La mastopexia es independiente al aumento de pecho. Por eso, si la mujer presenta una caída de sus senos pero conserva tejido mamario suficiente, la intervención podría realizarse con éxito únicamente remodelando este tejido, colocándolo de nuevo en su posición anatómica y retirando el exceso de piel de la mama y la areola, sin necesidad de implantar una prótesis de pecho.
Ni mucho menos. Muchas mujeres que no tenían un pecho especialmente grande en su juventud ven que su pecho ha caído por efecto de los años, o sienten que sus mamas han quedado “vacías y caídas” tras pasar por embarazo/s y lactancia. Esta caída puede corregirse con una mastopexia.

Cierto es que las mujeres que pecho grande serán más propensas a sufrir la caída de sus senos con los años. Porque aunque gocen de una buena genética (ligamentos de sujeción, piel elástica, etc.), el efecto de la gravedad y los años dejan su huella. Además, en su caso, la caída probablemente será más evidente que en una mujer de pecho pequeño.

Pero como decíamos, no es una situación exclusiva de este grupo de mujeres, ni mucho menos.

No, se trata de intervenciones diferentes. La mastopexia corrige la caída de los pechos mientras que la mamoplastia de reducción se realiza para reducir tallas de pecho, tal y como su nombre indica.

Aunque lógicamente, estas operaciones pueden ir de la mano: solucionar la caída de las mamas y una reducción en la misma intervención.

Dependerá de la técnica empleada. En la mayoría de los casos puede tratarse la corrección de la posición del pecho de manera que la lactancia de los hijos no se vea afectada en el futuro. En las visitas previas se consideran las necesidades futuras de la paciente para optar por una técnica u otra, y se informa a la paciente.
No, no es muy dolorosa, aunque es normal sentir ciertas molestias los días siguientes a la intervención. Después de la operación se presenta inflamación de la piel, hematomas, quizá una ligera pérdida de sensibilidad en la zona y, junto con todo ello, algo de dolor, evidentemente. Son una serie de efectos completamente naturales tras esta intervención y remiten en unas semanas. Todos estos síntomas pueden tratarse con analgésicos que el médico pautará a la paciente.
Como en cualquier otra intervención quirúrgica, pueden darse complicaciones durante la operación o durante el postoperatorio. Pero la realidad es que esta operación, en manos de un cirujano especializado como el Dr. Vila-Rovira, y siempre que la paciente siga las instrucciones pautadas, no conlleva mayores complicaciones. De hecho, puede considerarse una cirugía de bajo riesgo.

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